Comprender

Compartimos hoy un texto de Jorge Wagensberg, profesor, investigador y escritor doctorado en física en el año 1976, que nos invita a la reflexión:

“Comprender es la mejor estrategia para sobrevivir porqué también es la mejor manera de anticipar la incertidumbre.

Pero, aunque comprender es anticipar, anticipar no implica necesariamente haber comprendido.

Se puede anticipar mucho sin comprender nada.

Ocurre cuando la realidad se repite tanto que ella misma se proyecta por sí sola hacia el futuro.

El riesgo es entonces confundir “comprender” algo con “estar acostumbrado” a ese algo”

Jorge Wagensberg

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La gestión adaptativa de la tristeza

En nuestro balance vital se han producido perdidas. Hay que detenerse para valorar su cuantía, reflexionar sobre nuestras estrategias y recursos y decidir qué podemos hacer para continuar.

La tristeza nos desactiva, nos hace perder el impulso para actuar y nos permite una pausa en el constante ir y venir de la vida. Necesitamos parar nuestra actividad habitual y dedicar tiempo a la reflexión y al descanso. Esta detención en el movimiento diario nos permite hacer balance de situación e iniciar nuestro trabajo de duelo por la pérdida que hemos sufrido. Detenerse, reflexionar y tomarse tiempo es el mensaje cifrado de la tristeza.

En general la tristeza va unida a la vivencia subjetiva de haber tenido algún tipo de perdida. Es importante permitirnos expresar la tristeza y también dar permiso a los demás para que la expresen. La represión y la contención excesiva bloquean el proceso de duelo.

La tristeza es una emoción importante en nuestro equipaje afectivo ya que, a partir de ella, podemos iniciar una reflexión y recuperar fuerzas para reintegrarnos. Para efectuar el trabajo de duelo debemos tener presente la importancia de:

  • Reconocer la emoción y darle nombre.
  • Darnos el tiempo necesario para elaborar el proceso de perdida.
  • Respetar nuestro propio ritmo en el ser y en el hacer.
  • Acompañarnos a ratos de personas a las que apreciamos y que sean capaces de respetar nuestro duelo.
  • Permitirnos espacios de silencio y de soledad.
  • Recordar que, a pesar del sufrimiento actual, la vida ofrece muchos motivos de alegría y que esta emoción también pasara.
  • Verbalizar y efectuar un drenaje emocional sin juzgar ni censurar lo que sentimos o pensamos.
  • Pasear, mirar y contemplar (hacia afuera para descentrarnos)

 “Cuando muera quiero estar muy gastado porque cuanto más trabaje más habré vivido. Gozo de la vida por ser aquello que es. Para mí la vida no es una vela efímera, sino una espléndida antorcha que me pertenece por unos instantes y quiero que desprenda toda la luz posible antes de pasarla a las generaciones futuras”. George Bernard Shaw

¿Cómo podríamos reconocer la alegría sin haber probado la tristeza? Aceptar la tristeza y expresarla, sin esconderla ni tampoco recrearnos en ella, nos permitirá ser capaces de gozar y apreciar el resplandor de la antorcha de la vida.

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